De Cero a la cancha. Black Lions comparte el camino que los llevó a ganar la Copa FutBotMX 2026






De cero a la cancha: Black Lions comparte el camino que los llevó a ganar la Copa FutBotMX 2026


3 de septiembre

De cero a la cancha: Black Lions comparte el camino que los llevó a ganar la Copa FutBotMX 2026

Equipo Black Lions durante la charla en CUCEI
El equipo Black Lions compartiendo su historia con estudiantes en el CUCEI.

Detrás de un robot campeón hay mucho más que código, sensores y componentes electrónicos: hay horas de trabajo, pruebas fallidas, decisiones bajo presión y, sobre todo, un equipo dispuesto a intentarlo una vez más. Bajo esa premisa, Black Lions compartió con estudiantes del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) la historia que los llevó desde sus primeros prototipos hasta conquistar la Copa FutBotMX 2026, organizada por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).

Integrantes del equipo: Diego Ortega, Dámaso Márquez y Armando Herrera.

Director del proyecto: Dr. Jesús Hernández-Barragán.

El equipo relató una experiencia en la que la ingeniería salió de las aulas para enfrentarse a un desafío real: desarrollar robots capaces de competir autónomamente en una cancha de fútbol.

La historia comenzó prácticamente desde cero. Antes de pensar en ganar partidos, el equipo tuvo que resolver cuestiones fundamentales como el diseño de la pelota y la cancha, además de construir los primeros prototipos de los robots. Encontrar la combinación adecuada de sensores, tarjetas de desarrollo y componentes electrónicos se convirtió en un proceso constante de prueba, error y aprendizaje. Cada modificación planteaba nuevos problemas y cada falla obligaba a regresar al diseño, analizar lo sucedido y buscar una mejor solución.

Este proceso permitió a los integrantes de Black Lions llevar a la práctica conocimientos adquiridos durante su formación como ingenieros: modelado matemático, control de sistemas, electrónica, programación, diseño 3D e inteligencia artificial, entre otras disciplinas que tuvieron que converger para transformar una idea en robots capaces de entrar a la cancha. Con los robots finalmente funcionando, comenzó un desafío diferente: desarrollar una estrategia ganadora.

El equipo incorporó herramientas de inteligencia artificial para que los robots pudieran identificar la portería y tomar decisiones durante los encuentros. Sin embargo, no bastaba con conseguir goles. Los robots también debían respetar las reglas y mantener un juego limpio para evitar faltas y sanciones que pudieran comprometer el resultado. Black Lions decidió entonces llevar su preparación todavía más lejos. Para probar sus estrategias en condiciones más cercanas a una competencia real, construyeron dos robots adicionales que funcionaron como oponentes durante los entrenamientos. Así pudieron estudiar diferentes situaciones de juego, detectar debilidades y realizar ajustes antes de enfrentarse a sus verdaderos rivales.

«Frente a esos obstáculos surgió una frase que terminó por representar el espíritu del equipo: “De cero a la cancha”. Más que un lema, se convirtió en una forma de afrontar el proyecto.»

Durante la charla, el equipo también habló de aquello que no siempre aparece en las fotografías de una victoria: los componentes dañados, los prototipos que no funcionaron, las modificaciones de último momento y las dificultades que acompañaron el traslado hasta la sede de la competencia. Cuando algo fallaba, había que encontrar la causa, corregirlo y volver a intentarlo. La comunicación, el compañerismo y la capacidad de motivarse mutuamente fueron tan importantes como las propias habilidades técnicas.

Cuando finalmente llegó el primer día de competencia, todo ese trabajo comenzó a dar resultados. Black Lions tuvo una actuación contundente frente a sus primeros adversarios, confirmando que los meses de preparación habían valido la pena. Pero el campeonato todavía estaba lejos de estar decidido. Entre los participantes había un equipo que llamó especialmente su atención por haber conseguido una cantidad sobresaliente de anotaciones durante la primera jornada. Black Lions sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarlo. Lejos de intimidarse, los integrantes hicieron lo que habían realizado durante todo el proyecto: analizar el problema. Observaron el comportamiento de sus rivales, estudiaron su estrategia y buscaron las oportunidades que podían aprovechar para enfrentarlos.

El momento esperado llegó en la final. Frente a Black Lions se encontraba precisamente el equipo que había destacado por su capacidad goleadora. Los robots entraron a la cancha y comenzó un encuentro en el que cada movimiento podía definir el campeonato. Durante varios minutos, ambos equipos protagonizaron un emocionante duelo de estrategia, programación y control. Detrás de cada desplazamiento de los robots estaban meses de diseño, innumerables pruebas y decisiones tomadas por estudiantes que habían aprendido a convertir cada error en una oportunidad de mejora. Al terminar el partido, Black Lions había conseguido la victoria y el campeonato de la Copa FutBotMX.

La charla permitió a los asistentes conocer no solamente el resultado final, sino todo aquello que fue necesario para alcanzarlo. Black Lions mostró que un proyecto de ingeniería rara vez funciona perfectamente en el primer intento y que detrás de una solución exitosa suelen existir numerosos prototipos, errores y horas dedicadas a comprender por qué algo no funcionó. Su experiencia dejó también un mensaje para los futuros ingenieros: equivocarse forma parte del proceso de construir, investigar e innovar. Así, la frase que los acompañó durante la competencia terminó resumiendo perfectamente su historia: «De cero a la cancha».

© 2026 Universidad de Guadalajara – Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI)


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